Herramientas de desarrollo / Windows
DevProxy Studio
Proxy reverso modular que expone aplicaciones locales a la red y captura, persiste e inspecciona todo el tráfico HTTP que las atraviesa.
El problema
Probar una aplicación local desde un dispositivo real —un teléfono, una tableta industrial— exige exponerla a la red, y entender qué está fallando exige ver el tráfico. Las herramientas existentes resuelven una cosa o la otra: descubrir qué está escuchando, exponerlo y luego inspeccionar la conversación implica encadenar tres utilidades distintas.
Restricciones
- La captura no puede penalizar la latencia del tráfico que atraviesa el proxy
- Cada proxy debe arrancar, detenerse y reiniciarse sin afectar a los demás
- La interfaz debe seguir respondiendo mientras se escriben miles de registros
Decisiones
Resultado
- Ciclos de vida de proxy independientes — arranque, parada y reinicio por instancia
- Captura sin bloqueo con persistencia en lotes
- Inspector de petición y respuesta con formateo, descompresión y diagnóstico de errores del destino
- Descubrimiento de puertos en escucha y del proceso que los ocupa, con exposición a la red en un clic
El camino caliente y el camino frío
La decisión que define el proyecto es dónde ocurre la escritura. Un proxy que persiste cada intercambio dentro del camino de la petición añade la latencia del disco a cada llamada que pasa por él, lo que arruina la herramienta justo cuando más se necesita: bajo carga.
La captura encola en un canal acotado y un trabajador en segundo plano escribe en lotes. El canal está acotado a propósito: bajo presión sostenida se descartan registros en lugar de consumir memoria sin techo. Un diagnóstico incompleto es recuperable; un proceso que agota la memoria de la máquina no lo es.
Por qué las capas
El dominio no conoce la interfaz, ni la base de datos, ni la librería de proxy. Las tres son sustituibles y las reglas del producto no. La consecuencia práctica se vio al añadir el descubrimiento de puertos: entró como un adaptador nuevo, sin tocar el núcleo.
Por qué está aquí
Porque es un caso donde la arquitectura se justifica con una razón concreta —proteger la latencia y la memoria— y no con la costumbre de dividir en capas.